Maldita Fortuna

Para tener éxito teatral sólo hay que aplicar tres precisas reglas de oro. ¿Qué? Pues MALDITA FORTUNA las representa. Con unos personajes que son como nosotros, de carne y hueso, con problemas cotidianos que se resuelven tal como nos gustaría que se resolvieran en la vida real. Una serie de situaciones que nos demuestran que el dinero no da la felicidad, pero que si se puede, siempre está bien comprobarlo.