Orgasmos

¿Por qué los hombres y las mujeres no pueden llevarse bien? Porque Dios creó primero al hombre pero, con las prisas propias del estrés de la época, cometió algunos errores de principiante. Perfeccionó enseguida el modelo y creó a la mujer. Entre ambos hubo algunas diferencias físicas evidentes, pero también de tipo emocional y de comportamiento. Cerebro y corazón no obedecían a las demandas de la misma manera.

Estos desajustes de tipo racional y emocional han mantenido a hombres y mujeres a degüello hasta nuestros días. Pero el sexo es poderoso, nos atrae y nos une. Y consigue que, en definitiva, nos podamos amar y respetar como pareja. Al fin y al cabo todos somos el resultado de un orgasmo… o de dos, en el mejor de los casos.